Pobladores de Capulín Chocolate, Cruz Verde y Zoyatlán, en Marquelia, salieron a las calles y se plantaron frente al Congreso estatal este martes, para exigir ser incluidos en el censo de damnificados por el huracán Erick, el ciclón que pegó en Costa Chica en junio de 2025 y dejó un desastre: casas destruidas, cultivos arrasados y familias sin sustento.

Los manifestantes, respaldados por el Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, denunciaron que el gobierno federal los dejó fuera del censo de la Secretaría de Bienestar, lo que los excluye de los apoyos para reconstruir. «¡No somos invisibles!», gritaron, mientras señalaban que comunidades afromexicanas e indígenas han sido ignoradas. Además, acusan al gobierno de minimizar los daños en la región, donde más de 26 mil viviendas y 300 escuelas sufrieron estragos.

La protesta, que incluyó bloqueos en carreteras, busca visibilizar la urgencia de ayuda directa. Los habitantes piden a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora Evelyn Salgado que actúen ya, pues quieren respuestas y soluciones para levantar sus comunidades.





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