La policía municipal de Igualapa estaba conformada por 19 agentes, quienes procuraban vigilar la seguridad de los ciudadanos, sus vecinos, pero todo cambió el fin de semana del 27 de junio, cuando una emboscada en la carretera Acapulco-Pinotepa acabó con la vida de cuatro de ellos, incluido el subdirector de Seguridad Pública, Eliseo García Mosso.

El ataque, perpetrado por un grupo armado, desató el pánico entre los uniformados locales, quienes desertaron masivamente por temor a más violencia. Solo dos policías quedaron para proteger a más de 11 mil habitantes.

La ola de inseguridad no es nueva: el 10 de junio asesinaron a un escolta del alcalde Alfredo González Nicolás, y el 23 de junio, un agente ministerial cayó en otra emboscada. El lunes 30, la Policía Estatal abatió a Omar “N”, un presunto generador de violencia, pero la situación sigue fuera de control.

La Policía Estatal y el Ejército han tomado las riendas de la seguridad, mientras la Fiscalía General del Estado investiga, pero hasta el momento, sin resultados claros.

Deja un comentario

Tendencias