Redacción / Teloloapan. Con profundo orgullo, el maestro Javier Tapia Santoyo, secretario de Administración del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y orgulloso guerrerense, regresó a su tierra natal como padrino de generación de la Escuela Secundaria Técnica 2 Juan Ruiz de Alarcón, de Teloloapan, institución de la que es egresado.
En la ceremonia de clausura de la generación 2022-2025, el maestro Tapia Santoyo dirigió un emotivo mensaje a las y los egresados, agradeciendo el haber sido elegido como padrino, recordando con orgullo sus raíces, y señalando que la Secundaria Técnica le dio tanto, lo formó y le enseñó que el valor de la educación es un derecho, es justicia y también libertad.
Destaco que la educación técnica en México tiene un origen profundamente social y transformador. Recordó que fue el general Lázaro Cárdenas del Río, presidente visionario y comprometido con el pueblo, fue quien impulsó la creación de este modelo educativo, convencido de que la formación técnica sería una herramienta clave para el desarrollo del país y la justicia social.

Asimismo, que fue el general Lázaro Cárdenas del Río, junto con el licenciado Gonzalo Vázquez Vela y el general Juan de Dios Bátiz, quienes tuvieron la visión de acercar el conocimiento y el progreso al hijo del campesino, del obrero, de los indígenas, fundando en 1936 el IPN, con el objetivo de brindar educación científica y tecnológica a los sectores más necesitados de la sociedad mexicana, institución que hoy tiene presencia en más de 24 estados de la República mexicana, atiende a más de 220 mil estudiantes, cuenta con más de 300 programas académicos, desde nivel técnico hasta posdoctorado, está conformado por una comunidad laboral de más de 30 mil personas y ha formado a más de 1 millón 200 mil egresados que han contribuido al desarrollo del país.
Enfatizo que la educación técnica nació con una vocación social y continúa, siendo una vía sólida para el progreso de miles de jóvenes en todo el país. Y es por ello que el IPN trabaja de la mano con el gobierno estatal para ampliar su presencia, llevando su oferta educativa a nuevas generaciones de estudiantes que, con esfuerzo y disciplina, pueden aspirar a formar parte de esta gran institución.
En su discurso, destaco: “Mientras en la juventud haya anhelos nobles, hay esperanza”, y explicó que esta frase encierra el propósito más noble de la educación: el de la superación, la resiliencia y la transformación social.
Y que “origen es destino, y el destino se construye con orgullo, con valor y con pasión, que es lo que distingue a todos los guerrerenses”.
Resaltó que el destino de las y los estudiantes de la Secundaria Técnica 2 Juan Ruiz de Alarcón, una escuela cuyo legado proviene de la visión transformadora del general Cárdenas, tiene un propósito claro y transformador: seguir estudiando, crear historia y hacer patria.
Además, rindió homenaje a figuras fundamentales de la historia de México como Vicente Guerrero y Juan Álvarez Hurtado, dos grandes guerrerenses que dieron forma a la patria, afirmando con convicción que la historia de México seguirá siendo escrita por guerrerenses.

«Desde Guerrero, desde Teloloapan, se debe seguir construyendo la historia de esta gran nación», expresó.
Para finalizar, hizo un llamado a las y los jóvenes a descubrir lo que representa el IPN, institución que transforma vidas y construye el futuro del país a través del conocimiento. Concluyó su mensaje diciendo: “No olviden que origen es destino. Hagan patria, hagamos patria.”
La presencia del maestro Tapia Santoyo en su escuela de origen es testimonio de que los sueños pueden cumplirse sin olvidar de dónde venimos. Su regreso como padrino de generación representa un mensaje de esperanza, inspiración y compromiso con la juventud de Guerrero.



















Deja un comentario