Redacción. Pescadores y acuicultores de la laguna de Tres Palos amenazan con una protesta inusual: tirar peces muertos en el Ayuntamiento de Acapulco, como respuesta a una crisis ambiental y un conflicto político.

La movilización, anunciada por Fernando Ureña Silvestre, dirigente de una confederación de transportistas y pescadores, busca presionar a la alcaldesa Abelina López Rodríguez, a quien acusan de frenar una inversión privada de más de 40 mil millones de pesos.

La crisis se desató por la muerte masiva de especies como mojarra y camarón, que los pescadores atribuyen al vertido de aguas residuales. Aunque las autoridades culpan a las altas temperaturas, los afectados aseguran que la situación ha dejado sin ingresos a unas 7 mil 500 familias.

Los manifestantes exigen la aprobación de un cambio de uso de suelo para un proyecto de 32 mil viviendas que, según ellos, incluye plantas de tratamiento de agua y generaría más de 22 mil empleos directos.





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