Redacción. Habitantes de Puerto Marqués protestan con furia contra el Marina Bus, el flamante transporte acuático «inaugurado» por la presidenta Sheinbaum el 23 de agosto, que conectará el zócalo con su zona con un costo de 190 millones de pesos.

La chispa: falta total de socialización. Pescadores y prestadores turísticos temen perder acceso al muelle público –su pan de cada día para faena y lanchas–, y claman por competencia desleal con tarifas bajas que desplazarían sus ingresos.

La diputada panista María Irene Montiel, jefa de la Comisión de Turismo, exige a federales y estatales una explicación urgente: rutas, operación y estudios de impacto ambiental/social. «Ni al Congreso llegó info oficial», denuncia.

Sumado al desazolve pendiente de la Laguna Negra y drenaje post-Otis y John, el descontento hierve.





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