Redacción. Los prestadores de servicios turísticos en Acapulco intensifican su «resistencia pacífica» contra el proyecto Marina Bus. Liderados por Jesús Zamora Cervantes, unos 3 mil 500 afectados denuncian que las autoridades no han presentado un solo documento oficial que avale la obra.

«Nos dan espejitos», reclamó Zamora, quien afirma que ni SEMARNAT ni Capitanía de Puerto han mostrado los permisos o el manifiesto de impacto ambiental. Los manifestantes, que han retomado sus jornadas de limpieza, aseguran que las promesas de la empresa privada no son suficientes.

El gremio exige claridad y posibles indemnizaciones si el proyecto afecta sus operaciones, comparándolo con lo que sucede en obras viales. Mientras tanto, anuncian que seguirán firmes en su postura, pues «ya casi a nadie» le creen.

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