Redacción. El Palacio Federal de Acapulco amaneció tomado por turisteros y prestadores de servicios que, en un acto de presión, desalojaron a los trabajadores del edificio que alberga a Profepa y Semarnat.

La protesta es una escalada directa contra el proyecto federal del Marina Bus. Liderados por José Soriano Rojas, los manifestantes exigen al gobierno federal una explicación contundente sobre el impacto ambiental y los beneficios reales del nuevo transporte, advirtiendo que la obra podría «acabar con ellos», tras el golpe de Otis y John.


El sector turístico, clave para la economía local en plena reactivación, reclama principalmente indemnizaciones por las afectaciones. Los inconformes amenazan con trasladar su movilización a la Ciudad de México si no obtienen una respuesta favorable inmediata.







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