Redacción / Chilpancingo. Más de 7 mil jubilados y pensionados en Guerrero están en pie de guerra por el atraso en su pago de septiembre. Este jueves, las protestas escalaron con la toma de oficinas del ISSSPEG y el bloqueo de vialidades clave en Chilpancingo y Acapulco, causando severo tráfico.

Los manifestantes, que dependen de este ingreso para la compra de medicamentos, denuncian que la deuda del organismo supera los 150 millones de pesos.


Líderes de asociaciones aseguran que no es la primera vez: por al menos seis meses los depósitos han llegado tarde o en abonos, incumpliendo con la fecha oficial de pago. La inconformidad crece mientras los afectados exigen la dispersión total e inmediata de sus pensiones.







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