Redacción / Chilpancingo. La investigación por el homicidio del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada da un vuelco: vecinos y religiosas de Mezcala desmienten la hipótesis oficial del gobierno federal. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, había señalado al supuesto chofer del párroco como el principal sospechoso, según la FGE.

La comunidad asegura que el padre Pantaleón no tenía conductor y que siempre manejaba su propia camioneta para recorrer las parroquias, lo que pone en entredicho la línea de investigación. Una religiosa fue enfática: «Quien lo mató seguro fue una persona que le metió el diablo».
Esta contradicción entre el pueblo y la autoridad intensifica la preocupación sobre la inseguridad en Guerrero y la recurrente violencia contra el clero. Mientras la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía mantienen la investigación abierta, la falta de una versión clara subraya el alto riesgo que enfrentan los religiosos en zonas de conflicto.









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