Redacción / Acapulco. Pese al anuncio oficial del arranque del Marinabús –un catamarán con capacidad para 80 pasajeros, proyecto impulsado por Fonatur para mejorar la movilidad y el turismo tras el huracán Otis–, que iniciará operaciones este sábado 1 de noviembre, los prestadores de servicios turísticos ya levantaron la voz.

Integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítimo Terrestre advirtieron que impedirán el arranque. Jesús Zamora Cervantes, asesor jurídico del frente, denunció que las autoridades han actuado con «imposición», suspendiéndoles reuniones y dejándolos fuera del diálogo sobre un proyecto con millones de inversión.

El dato: El Marinabús es parte de un programa de reconstrucción y modernización en el puerto. El frente opositor teme que el proyecto afecte su patrimonio y la economía de los vendedores de playa, por lo que estarán presentes el sábado para «defender lo que es del pueblo».

Además, hizo un llamado al gobierno municipal para frenar la saturación de licencias de construcción a tiendas de conveniencia (Oxxos), alegando una afectación directa a la economía local y la contaminación de la bahía.






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