Redacción. El riesgo es real y tiene fecha límite: febrero de 2026. Si no frenamos la cadena de contagios, México perderá ante la OMS su estatus de país libre de sarampión.

El panorama actual es crítico: hasta este noviembre se confirman 23 defunciones y 5 mil 231 casos activos. Aunque el brote inició en el norte, la emergencia ya golpea a Guerrero, que se suma a Chihuahua, Jalisco y Michoacán como los focos rojos de infección.

El epidemiólogo Rodrigo Romero advierte que estamos ante el costo de años de esquemas de vacunación incompletos. La «deuda inmunológica» nos está cobrando factura ahora.

El dato clave: Para conservar la certificación internacional, un país no puede tener transmisión continua del virus por más de 12 meses. El reloj corre.





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