Redacción / Chilpancingo. La Fiscalía General de la República (FGR) aceleró la justicia en el emblemático caso Ayotzinapa, con cateos al amanecer en dos domicilios de Iguala, Guerrero. Apoyados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Ejército y Guardia Nacional, agentes detuvieron a Irving «N» y dos mujeres, vinculados a la desaparición forzada de los 43 normalistas de 2014.

Los operativos, iniciados a las 7 de la mañana, sellaron las propiedades en la Unidad Habitacional Nicolás Bravo y el Centro de la ciudad. Folios judiciales marcan el delito: desaparición forzada, un delito que persigue la colusión entre autoridades locales y crimen organizado en aquel fatídico 26 de septiembre.

A 11 años del horror, esta acción revitaliza la investigación, tras aseguramientos recientes de Semefo y funerarias en octubre. La FGR promete más avances en este laberinto de impunidad.

Deja un comentario

Tendencias