Redacción / Acapulco. Habitantes de diversas colonias de Acapulco tomaron las oficinas centrales de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) este jueves, paralizando sus actividades para exigir el restablecimiento urgente del servicio.

La protesta es una radiografía de una crisis crónica que va más allá de los desastres naturales. Vecinos denuncian que llevan más de cinco años sin una gota en casa, mientras los recibos por montos de hasta $2,000 pesos siguen llegando puntuales.

Las demandas clave incluyen el suministro de agua, la reparación de drenajes colapsados y el diálogo directo con el director Antonio Rojas Marcial. Advirtieron que no desalojarán el recinto hasta ser escuchados.

El mensaje político de los manifestantes fue contundente para las autoridades: “No queremos fiestas, ¡queremos agua!”. La protesta subraya la frustración por la falta de inversión municipal en infraestructura básica, una falla social y económica que el puerto arrastra desde hace años, agravada por la ineficiencia en el manejo de una paramunicipal clave.





Deja un comentario