Redacción. En un tono firme, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que Estados Unidos no es un modelo a seguir para México. Durante un evento educativo en Querétaro, la mandataria contrastó la cercanía de las escuelas estadounidenses con sus problemáticas sociales, afirmando que el país vecino enfrenta «mucha drogadicción» y una profunda «crisis de valores» que México no comparte.

Este pronunciamiento escala la tensión bilateral justo cuando Washington, bajo la administración de Donald Trump, presiona por una ofensiva frontal contra los cárteles.

Pese a que el secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció esfuerzos históricos de México en seguridad esta semana, Sheinbaum mantiene su postura crítica frente a las amenazas de intervención externa.

Este discurso refuerza una estrategia de defensa de la identidad nacional frente a las fricciones económicas y políticas con nuestro principal socio comercial.





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