Redacción / Acapulco. El sistema Acabús enfrenta uno de sus momentos más críticos. Pese a ser el eje del transporte masivo en Acapulco, la combinación de un servicio deficiente y el reciente aumento en las tarifas ha provocado una fuga constante de usuarios.

La falta de unidades en horas pico y los largos tiempos de espera contrastan con un costo que ya impacta el bolsillo de la clase trabajadora.
El contexto no es alentador: tras el paso de los huracanes Otis y John, la infraestructura vial sufrió daños severos, complicando la logística del sistema que hoy opera con una flota reducida.

Mientras los ciudadanos optan por transportes alternos o colectivos —a menudo menos seguros—, la administración del OPD Acabús no logra garantizar la frecuencia necesaria para recuperar la demanda.

Esta crisis de movilidad no sólo afecta la puntualidad de los empleados, sino que pone en duda la viabilidad financiera de este modelo de transporte regional.




Deja un comentario