Redacción / Acapulco. A siete meses de la entrega formal al Fonatur (30 de mayo de 2025), el emblemático Club de Golf de Acapulco muestra un marcado deterioro: áreas verdes convertidas en zonas áridas, ausencia de mantenimiento y reducción drástica de fauna, como los venados que lo caracterizaban.

Imágenes aéreas recientes revelan falta de riego y personal trabajando en rehabilitación, pese a promesas iniciales de sanear deudas —superiores a 28 millones de pesos— y mejorar instalaciones dañadas por el huracán Otis (2023) y John (2024).

Ambientalistas alertan sobre escapes de animales por sequía y daño en perímetros. Fonatur no ha presentado plan público de recuperación, contrastando con el repunte turístico general del puerto, que reporta +89.5% en afluencia en 2025.





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